0

Hay un amigo en mí

Anoche ví la que se supone sería la última entrega de Toy Story de la mano de Pixar, debo reconocerlo, soy un clásico, no me gusta demasiado el cine digital ya que lo veo un tanto “artificial” pero Pixar no sólo sabe hacer unos escenarios carismáticos con todo lujo de detalles y efectos especiales, ahora con la nueva entrada del 3D se ha podido notar (pero en este caso no la he visto en 3D ya que soy un “clásico” como bien he dicho xD) una gran mejora en la cinematografía digital, pero las películas de Pixar o está en concreto no se han identificado siempre por ser cine de animación digital si no que se han particularizado por hacer ver al espectador que estás viendo algo más que una película común.

Si eres de los que nacistes en los 80 muy posiblemente seas de la generación que por aprobar un examen de primaria tus padres te llevasen al cine para ver el último bombazo de Disney. Ya muy entrado en los 90 Disney sufrió un golpe de crisis que obligo a renovar el formato de sus películas, se aventuraron en el campo digital, por aquella época parecía el boom y ese boom vino de la mano de Pixar en su primer largometraje… exacto, estamos hablamos nada más y nada menos que de Toy Story que hizo su aparición en los cines en 1995 y el que se supone que sería su prueba de fuego en este tipo de formato. La película encantó a muchos niños (en los que me incluyo) y encandiló a muchos mayores, yo por aquella época rondaría los 7 u 8 años, más tarde vendría Toy Story 2 en 1999 y ahora Toy Story 3.

 

Está película, es simplemente maravillosa, debo reconocer que soy un apasionado del género de fantasía y si ese género se le puede añadir matices humanos sin caer en moralidades y sentimentalismos absurdos y tampoco alucinaciones fantásticas puede quedarte una gran película, Toy Story encaja bien en este perfil a lo largo de su trilogía. En esta última película vemos como un Andy de 18 años planifica sus cosas para entrar en la universidad lo que supone comenzar una nueva vida y tener que desprenderse de otra, Woody, Buzz y sus compañeros lo notan ya que son años los cuales se han pasado en el baúl sin que Andy jugase ya con ellos ateniéndose al fatídico destino que les aguarda: ser repudiados, abandonados en el desván o tirados a la basura y esta es la premisa con la que parte la película, nuestros juguetes volverán a vivir aventuras esta vez siendo llevados por error a una guardería de las que tendrán que ingeniárselas para salir de allí y volver con Andy al mismo tiempo que se cuestionan su propio cometido existente: seguir al lado de Andy o someterse a su propio destino que es hacer feliz a los niño de cada generación. Algo que parece tan simple visto desde un niño, tiene mucha carga sentimental pues quién no ha vivido de los aquí presentes cosa semejante: donar sus juguetes, pertenencias, algunos van para un orfanato, otros a la basura u otros son olvidados en lo más profundo de tu armario o desván y así dejar unos recuerdos atrás para crear otros nuevos con el paso de los años.

 

La película tiene bastante guiños a otras como puede ser Misión Imposible, la Gran Evasión y la guinda al pastel es españolizar la canción famosa de “Hay un amigo en mí” interpretado por los Gipsy Kings y culminado por un doblaje de Diego El Cigala de Buzz en una escena de la película, todo un puntazo que a más de uno no podrá evitar soltar una carcajada.

 

No deja indiferente esta película, si eres fan de Disney o eres de esos tipos rudos por fuera pero de corazón débil, esta largometraje conseguirá hacer mella en tu corazoncito de tipo duro, está película culmina con una generación que crecimos con las aventuras de los juguetes más famosos del cine y también crecimos siendo un Andy y que el día menos esperado fuimos “obligados” a autoconvencernos de que hay momentos en la vida que hay que madurar y dejar a un lado nuestro niño interior que siempre quería jugar en el patio con sus amigos interpretando papeles imaginarios o llevando sus juguetes para jugar con otros juguetes de amigos, es por eso que en una época tan mecanizada y tan computarizada me atrevería a poner la mano en el fuego de que más de un chaval no tiene juguetes de los de antaño y tienen otras formas de divertirse, no los culpo a ellos, la sociedad cambia y cada generación es distinta de la anterior, es por eso que en la sala veréis más normal que se les escape la lagrimilla a adultos en vez de a niños (sobretodo en la escena final donde culmina la película y da un punto y final a una saga que crecimos con ella y nos encandiló a todos) que seguramente no entenderían más de una escena y es que no es para menos porque como bien he dicho, la película no te deja indiferente.

 

Esta película volverá a despertar el niño que hay en tí y yo en mi máximo carácter de tipo duro no puedo ni cuan menos no dejarla pasar por alto, si no tenéis plan para el Domingo ya sabéis lo que tenéis que hacer.

 

Un saludo.

Tone

Ingeniero del Software y procrastinador sin remedio, interesado en todo lo que tenga que ver con el mundo del desarrollo web y la inteligencia artificial, no sé si seré el responsable de la creación de Skynet algún día pero se intenta.

ESCRIBIR UN COMENTARIO
  • (will not be published)

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>